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​Google Maps y redes sociales revelan realidades económicas​

 

El grupo de investigación Research in Spatial Economics (Rise) de EAFIT utiliza imágenes satelitales para investigaciones en temas económicos. En la imagen Juan Carlos Duque, uno de los investigadores del grupo.

• Aplicaciones como Google Maps, Google Earth y Google Street View permiten a los investigadores realizar trabajos en detalle a bajo costo y alta efectividad.​

• Durante las reuniones Lacea-Lames se contará con la participación de Matthew Jackson, del departamento de Economía de la Universidad de Stanford, quien adelanta un trabajo en investigación con redes sociales.

​​​​Más que una forma de conectar con otros, o de entretenerse, las redes sociales y elementos tecnológicos e innovadores como las fotografías satelitales se convirtieron en herramientas claves parel trabajo y análisis científico. La economía se ha beneficiado de estas herramientas, que además permite reducir costos y ganar en velocidad para la consecución de información. 

No es descabellado pensar que Facebook, Twitter e Instagram, Google Maps o Google Earth, pueden ayudar a los académicos a avanzar en trabajos que van desde el análisis de consumo de un producto, hasta una escala de proyección de niveles de pobreza a nivel de ciudad. Ya algunos economistas lo aplican como una propuesta de trabajo de credibilidad y con proyección para labores de alto alcance.

Carlos Alberto Medina Durango, gerente de la sucursal de Medellín del Banco de la República, dice que el aporte de estos modos de trabajo tiene un alcance que se manifiesta en de muchas formas, “hoy en día se explotan las redes sociales desde temas económicos típicos como el nivel de optimismo de los mercados, hasta para evaluar los efectos de programas de televisión en la fertilidad adolescente”.

Resultados del uso de estas propuestas de trabajo serán socializadas en el encuentro anual de la Asociación de Economía de América Latina y el Caribe (Lacea) y del Encuentro Latinoamericano de la Sociedad de Econometría (Lames), que tendrán sus actividades principales entre el 10 y 12 de noviembre en EAFIT.

“Uno de los expositores especiales de la conferencia es el profesor Matthew Jackson, del Departamento de Economía de la Universidad de Stanford, y una de las personas que está haciendo las contribuciones en la frontera de la investigación económica en el tema de las redes sociales”, dice Carlos Medina.

Las nuevas herramientas de trabajo han servido para que los académicos logren posicionamiento en diversas técnicas de investigación. Carlos Medina menciona que está, por ejemplo, el machine learning, posicionado por economistas tan importantes como Susan Athey, la primera mujer en recibir el premio John Bates Clark Medal, que se otorga cada año al economista americano -o que trabaje en los Estados Unidos menor- de 40 años, que haya hecho contribuciones significativas al pensamiento y el conocimiento económico.

Imágenes satelitales​

Hay un boom de trabajo con este tipo de métodos y otros que aprovechan las posibilidades de conexión mundial. Google Maps o Google Earth por ejemplo. A partir de las fotografías satelitales se puede visitar cualquier lugar del mundo, hacer zoom y conocer desde niveles de pobreza hasta los de productividad, mediciones de accidentalidad o posibles puntos turísticos.

Esta ha sido la ruta de trabajo que emprendió el grupo de investigación Research in Spatial Economics (Rise) de EAFIT. Juan Carlos Duque Cardona, profesor titular de Economía de la Universidad y director de RISE comparte que se han centrado “en el uso de imágenes satelitales para medición de variables socioeconómicas. Cuando se abre un mapa de Google Maps y ves una ciudad desde el aire, sin necesidad de conocerla, se puede intuir algo más o menos sobre las condiciones de calidad de vida de las personas. Las imágenes que ves en Google Maps y Google Earth son las que usamos, que son de alta resolución”. 

El profesor destaca entre las cualidades de esta herramienta el ahorro que permite, pues hay otro tipo de imágenes satelitales, de excelente calidad, pero costosas. Con las de Google han podido hacer un trabajo en el que usan las fotografías con la aplicación de algoritmos matemáticos para profundizar en la información de la población que hay en estas.

“Como grupo qué variables estamos tratando de medir desde el espacio: lo último que hicimos con ciudades como Liverpool (Inglaterra), Recife (Brasil), Buenos Aires (Argentina) y Medellín (Colombia), esas tres últimas financiadas por la Corporación Andina de Fomento (CAF), fue la detección de asentamientos informales dentro de cada ciudad y de forma automática. Identificar dónde hay asentamiento informal para detectarlos a tiempo y mirar qué se puede hacer en esas situaciones”, cuenta Juan Carlos.

Un método usado por tradición es la encuesta, pero este toma mucho tiempo y genera más costos. Con las imágenes satelitales se gana en estos dos aspectos.

Ahora el Rise adelanta un trabajo para el Banco Mundial utilizando imágenes satelitales nocturnas para estudiar la productividad de las ciudades de acuerdo con la intensidad de la iluminación que tienen. El docente indica que en un principio se hará en ciudades latinoamericanas con más de 50 mil habitantes. 

Un componente adicional que se trabaja en el Grupo es usar las imágenes que ofrece Google Street View para ir más en detalle a cada lugar en cada una de estas ciudades analizadas.

Carlos Medina valora estas alternativas de trabajo y las destaca como una manera de lograr que la economía pueda acercarse más al ciudadano. “El economista a veces es visto como alguien a quien solo se le debe consultar para saber qué va a pasar con la tasa de cambio o la tasa de interés, el crecimiento económico, y en general, asuntos macroeconómicos. Estas nuevas herramientas les están permitiendo a los economistas explotar más a fondo su intuición sobre los incentivos, con base en los que los agentes de la economía toman decisiones y los economistas -con métodos científicos- pueden generar nuevo conocimiento”, puntualiza.​

Un ejemplo con Google y Twitter

Las experiencias de trabajo con redes sociales y herramientas tecnológicas cobra fuerza y son varios los nombres que se reconocen con sus avances en investigación. Carlos Alberto Medina Durango, gerente de la sucursal de Medellín del Banco de la República, detalla que un ejemplo en este campo es que adelantaron los economistas Melissa Kearney (U Maryland) y Phillip Levine (Wellesley College), quienes evaluaron los efectos del programa de TV 16 and Pregnant (con 16 años de edad y embarazada) en el interés de las adolescentes en métodos anticonceptivos o el aborto. “Para hacerlo, utilizaron información de Google Trends y de Twitter para documentar cambios en sus búsquedas y en sus tweets derivados de ese programa, junto con datos del rating del mismo para detectar variación geográfica en su audiencia, y estadísticas vitales de nacimientos para medir cambios en las tasas de nacimientos. Los economistas encontraron que el programa de televisión incrementó las búsquedas en los tweets sobre la prevención del embarazo y el aborto, y causó una reducción del 5.7 por ciento en el embarazo adolescente en los 18 meses después de su introducción, lo cual representa una tercera parte de la reducción del embarazo adolescente en los Estados Unidos durante ese periodo”, comparte el Gerente.